Arrugas: ¿por qué aparecen? ¿Cómo prevenirlas?

¿Que son las arrugas que tenemos en la piel?

Las arrugas de la piel son uno de los signos más evidentes del envejecimiento del ser humano. Aunque, a diferencia de otros procesos de deterioro físico, su aparición no conlleva problemas de salud, sí que son consideradas altamente antiestéticas por la mayoría de las personas. En especial aquellas que se dan en la cara, puesto que hacen perder frescura y lozanía al rostro.

Las arrugas de la piel aparecen como consecuencia del deterioro del cuerpo humano asociado al paso de los años. La piel de las personas jóvenes tiene una gran elasticidad, resistencia y flexibilidad gracias a que en ella abunda la elastina y el colágeno. Sustancias que la mantienen hidratada y permiten que sus fibras se recuperen con rapidez cuando la sometemos a movimientos que la pliegan.

Sin embargo, conforme el cuerpo envejece la piel va perdiendo elastina y colágeno y cada vez le resulta más difícil regenerar las fibras dañadas por los movimientos corporales o la acción de agentes externos. Esto hace que las zonas en la que se han venido dando los pliegues desde siempre se vayan secando cada vez más, lo que provoca que se tracen arrugas cada vez más profundas.

¿Por qué aparecen las arrugas?

No obstante, el envejecimiento no es el único responsable de las arrugas. También existen determinados hábitos y movimientos corporales que aceleran su aparición, como la excesiva exposición al sol, el tabaquismo o la reiteración de algunos gestos faciales.

El rostro es la zona que más sufre la acción de todos estos factores que aceleran el deterioro de la piel. Al estar constantemente expuesto a la acción de agentes externos y experimentar mayor movimiento muscular. Por ello, las primeras arrugas que suele padecer cualquier persona son las conocidas como ‘arrugas de expresión’, relacionada con la gestualidad de la cara.

Así, por ejemplo, las arrugas de los ojos, conocidas popularmente como patas de gallo, son las que frecuentemente aparecen primero Puesto que se ubican en una zona, la comisura externa de los párpados, que experimenta movimientos cada vez que nos reímos o fruncimos el ceño.

¿Qué tipos de arrugas hay?

  • Arrugas estáticas
    Son las que aparecen como consecuencia del envejecimiento. La piel se vuelve más flácida con el paso de los años y se generan este tipo de rugosidades. Son las arrugas del cuello o las de la comisura de la boca, y se pueden agravar por la acción de agentes externos como el tabaco o el sol.
  • Arrugas mecánicas o dinámicas
    Aparecen por la repetición de movimientos faciales de forma reiterada, como sonreír, fruncir el ceño o entrecerrar los ojos. Son las arrugas de la frente, las patas de gallo o las rugosidades del entrecejo, y también se conocen como arrugas de expresión.

¿Cuándo aparecen las arrugas?

La aparición de las arrugas de la piel puede variar enormemente entre una persona y otra. Puesto que son muchos los factores que entran en juego, desde genéticos hasta conductuales, pasando por ambientales o biológicos. Como en el caso de la menopausia en las mujeres.

Pese a ello, lo normal es que los primeros signos del deterioro de la piel comiencen a darse a partir de los 30 años y se hagan evidentes de los 40 en adelante. Una vez superada la barrera de los 55-60 años el proceso tiende a acelerarse. Y, además de las arrugas, la piel manifiesta flacidez y pueden aparecer manchas asociadas tanto al envejecimiento como a trastornos de pigmentación.

Así pues, pese a que los tiempos varíen, lo que es seguro es que tarde o temprano acabarán apareciendo. Sin embargo, luchar contra los estragos del envejecimiento en nuestra piel es posible tomando determinadas prevenciones que retrasarán o suavizarán su manifestación. Y si ya es demasiado tarde y las rugosidades surcan nuestro rostro, siempre es posible recurrir a la medicina estética para encontrar una solución que lo rejuvenezca.

Cinco consejos para prevenir la aparición de arrugas

  1. Proteger la piel del sol: la falta de hidratación de la piel es uno de los principales factores que favorecen la aparición de arrugas, ya que hace que pierda elasticidad y capacidad de regeneración. La exposición prolongada al sol hace que se reseque y, por lo tanto, acelera el desarrollo de pliegues duraderos. Por ello, cuando estemos durante varias horas bajo los rayos solares es recomendable usar un protector solar adaptado a nuestro tipo de piel. Lo ideal es aplicar la crema media hora antes de exponernos a los rayos UVA. Y volver a aplicarla cada dos o tres horas en situaciones normales. O cada vez que el agua o el sudor se sequen en el caso de que estemos en la playa o practicando deporte.
  2. Evitar el estrés: no siempre es fácil seguir este consejo, pero en la medida de lo posible es recomendable evitar situaciones de estrés si se quiere conservar una piel tersa y juvenil y retrasar la aparición de arrugas a edad temprana. Las situaciones de tensión y fatiga acumulada provocan que circule menos sangre por la piel. Por lo que le llegan menos nutrientes y su recuperación es más lenta, lo que acelera su deterioro. Asimismo, también hacen que surjan arrugas de expresión como consecuencia de gestos tensos, como fruncir el ceño.
  3. No fumar: el tabaco reseca la piel, acelerando su envejecimiento y provocando la aparición prematura de arrugas y manchas.
  4. Llevar una vida saludable: mantener una alimentación rica y equilibrada es fundamental para asegurar el correcto funcionamiento del cuerpo y retrasar el envejecimiento en general. Por lo que también es beneficiosa para prevenir la aparición de arrugas. Del mismo modo, practicar ejercicio con regularidad contribuye a mejorar la circulación sanguínea y a que los nutrientes que ésta transporta lleguen con mayor rapidez a la piel, por lo que se mantiene más hidratada y se retrasa la aparición de rugosidades.
  5. Usar cremas hidratantes y antiarrugas: estos productos aportan nutrientes a la piel, ayudan a mantenerla hidratada y favorecen la circulación sanguínea. Lo que facilita su regeneración y suponen uno de los mejores métodos para prevenir y retrasar su envejecimiento. Para una acción más efectiva, conviene usar cremas antiarrugas específicas para cada zona de la cara. Pues están elaboradas especialmente para combatir un tipo de arruga concreto. En cualquier caso, de no tener claro qué crema es mejor usar, lo ideal es consultarlo con un profesional de la medicina estética.

¿Cómo eliminar las arrugas sin cirugía?

Si ya es demasiado tarde para prevenir las arrugas y no queremos pasar por un proceso quirúrgico, existen varios métodos para disimular o eliminar las rugosidades sin intervenciones invasivas. Para saber cuál es el más recomendable en cada caso, conviene consultar a un especialista en una clínica estética.

Si las arrugas se encuentran en sus primeras fases de desarrollo, puede ser efectivo recurrir a tratamientos naturales como masajes en las zonas donde han empezado a aparecer los pliegues o mascarillas de productos como la miel, el pepino o el aloe vera. Los masajes estimulan la circulación sanguínea y si se combinan con diversos aceites -como de coco u oliva- fijarán los componentes antioxidantes que poseen a la piel, mejorando su hidratación y elasticidad.

Las mascarillas, por su parte, también sirven para hidratar y fijar antioxidantes a la piel. Por lo que son un método efectivo para eliminar las arrugas o, al menos, disimularlas. Conviene aplicarlas durante 20 minutos sobre las zonas que queramos rejuvenecer y retirarlas tras ese tiempo con agua templada.

Las cremas antiarrugas son otro de los métodos no quirúrgicos que se pueden aplicar para eliminar arrugas. Aunque no hacen milagros ni van a devolver a la piel a su estado original, su composición a base de colágeno y otras sustancias hidratantes devuelve elasticidad y crea un efecto alisador que disimula las rugosidades con bastante efectividad.

Si todo lo anterior no ha funcionado, se puede recurrir a tratamientos de medicina estética no quirúrgica. De entre todos ellos, el más común y sencillo es el láser. Su aplicación hace que la piel vuelva a generar colágeno y rejuvenezca. También se puede optar por los rellenos faciales, mediante los que se inyectan determinada sustancias -en función del tipo de cutis de la persona- que devuelven el aspecto liso a la piel.

Por último, está la opción de recurrir al botox. Esta sustancia se inyecta en los músculos de la cara y los bloquea. De modo que evita sus movimientos de contracción y relajación y hace que la piel de la zona se esfuerce menos. Esto permite una mejor recuperación para que vayan desapareciendo las arrugas existentes y se evita que aparezcan nuevas rugosidades.

¿Cómo eliminar las arrugas con cirugía?

Por otra parte, se puede recurrir a intervenciones quirúrgicas para eliminar las arrugas de la piel si los métodos preventivos o no quirúrgicos no han dado resultado. Para ello, existen diversos procedimientos cuya aplicación dependerá de la situación de cada persona. Por lo que lo ideal en estos casos es acudir a una clínica estética y dejarse aconsejar por un profesional.

Uno de estos procedimientos estéticos es la dermoabrasión. Consiste en eliminar las capas más superficiales de la piel, las más dañadas, con instrumental quirúrgico, para que las pequeñas heridas, al sanarse, regeneren la piel y corrijan los pliegues.

Una técnica parecida es la de los peeling químicos. En lugar de cirugía usa sustancias químicas para eliminar esa capa superficial de la piel dañada y, del mismo modo, hace que el proceso de sanación rejuvenezca las zonas afectadas por las arrugas. Aunque no se use instrumental quirúrgico, se considera cirugía porque usa sustancias delicadas e invasivas y en ocasiones precisa de anestesia.

Por otra parte, se puede recurrir al lifting. Una intervención que consiste en la infiltración de ácido hialurónico que tensa la piel y le devuelve un aspecto más juvenil. Por último, para arrugas muy marcada se puede usar la blefaroplastia, un proceso quirúrgico por el que se estira la piel, se elimina la sobrante y se restaura la tensión de los músculos.