¿Qué problemas de salud puede provocar el teletrabajo?

  Con la pandemia de coronavirus, el teletrabajo se ha convertido para muchos en la única forma de poder desarrollar su actividad profesional. Alejados repentinamente de las oficinas, y sin tiempo o posibilidades para preparar un espacio de trabajo adecuado en casa, muchos trabajadores han tenido que improvisar un lugar para cumplir con sus obligaciones laborales. Lo que les ha podido ocasionar lesiones musculo esqueléticas y fatiga ocular o mental.

Y es que el teletrabajo puede ocasionar importantes problemas de salud si no se toman una serie de medidas preventivas. En la oficina, por lo general, los espacios de trabajo están pensados para preservar la integridad física de los empleados. Entre otras cosas porque así lo dicta la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. De esta forma, las compañías se aseguran de comprar sillas y mesas que se adapten a las necesidades fisiológicas de sus usuarios. En casa, en cambio, muchos españoles han tenido que improvisar con lo que tenían a mano. Y esa falta de adecuación y preparación les ha provocado dolores de espalda, rigidez en el cuello, fatiga ocular e, incluso, que se sientan mentalmente agotados.

Problemas de salud por teletrabajo

Los principales problemas de salud provocados por el teletrabajo tienen que ver con lesiones musculo esqueléticas. La falta de espacios adecuados para desarrollar la actividad profesional en casa, sumada al mayor sedentarismo de trabajar en el propio domicilio, contribuyen al deterioro muscular y al surgimiento de lesiones.

La necesidad de teletrabajar ha pillado a contrapié a muchos españoles. Que se han visto obligados a improvisar un espacio de trabajo en casa. En mesas de comedor demasiado bajas o altas, con sillas no aptas para estar sentados en ellas largas horas o directamente en el sofá. Todo esto puede provocar tensiones musculares desacostumbradas en zonas que deberían estar relajadas. Y que, si se mantienen en el tiempo, provocan lesiones.

Así, por ejemplo, una altura inadecuada de la pantalla en la que se trabaje puede provocar que la persona mire durante toda la jornada hacia abajo, en lugar de frente, provocando tensiones en la columna cervical y la parte alta de la espalda.  Esto ocasionaría rigidez en el cuello y dolores en toda la zona.

El uso durante toda la jornada del ratón táctil de los portátiles, situado debajo del teclado del dispositivo, también provoca habitualmente problemas en las muñecas, tendinitis en los antebrazos y sobrecarga en los hombros. Asimismo, la ansiedad por la situación actual carga los músculos de la espalda.

Una lesión llamativa durante la cuarentena por el coronavirus ha sido la troncanteritis. Consiste en la inflamación del Trocánter, un saliente lateral del fémur localizado en la parte superior del muslo. En circunstancias normales se produce por una sobrecarga de esa zona por permanecer mucho tiempo de pie o correr o montar en bicicleta por encima de las posibilidades físicas del individuo. Pero, durante la pandemia, su origen tiene que ver con el uso prolongado de zapatillas de estar por casa, sin apenas suela. Esto hace que el zapato amortigüe menos la fuerza de la pisada y transmita más tensión a la zona que acaba por dañarse.

El teletrabajo también puede provocar fatiga visual. Al estar constantemente mirando la pantalla del ordenador y sin descansar la vista de ella en todo el día.

Dieta y movilidad, claves para teletrabajar de forma saludable

Aparte de las malas posturas y los espacios inadecuados, los problemas de salud por el teletrabajo también están asociados al deterioro físico. Al trabajar en casa, la persona se mueve menos porque no tiene que desplazarse. Y esa falta de movilidad hace que los músculos se debiliten y soporten menos las tensiones a los que se les someten. Por lo que se lesionan con mucha mayor facilidad.

Otro problema de salud asociado al teletrabajo es el de los desórdenes alimenticios. Al estar cerca de la nevera y lejos de las miradas de otras personas que puedan juzgarlo, el trabajador tiende más a picar entre horas. Algo que se puede ver agravado en situaciones de estrés laboral. O si se encuentra bajo de ánimos, algo habitual en tiempos de pandemia. Esto podría provocar aumento de peso y sentimientos de culpa, lo que también contribuiría a deteriorar la salud mental del teletrabajador.

¿Cómo teletrabajar de forma saludable?

Tener un buen espacio de trabajo es fundamental para preservar la salud física y mental del trabajador. Y es un factor determinante para su productividad. Para teletrabajar de forma saludable, lo primero es conseguir un lugar en casa que esté destinado exclusivamente a la actividad profesional. Es decir, que en él no se desarrollen de forma habitual actividades familiares. Esto evitará distracciones, le hará diferenciar lo doméstico de lo profesional y contribuirá a que no tenga la desagradable sensación de que no es capaz de desconectar del trabajo. Aspectos fundamentales para mantener una buena salud mental.

Una vez definido un espacio profesional en casa, el siguiente paso para teletrabajar de forma saludable debe ser dotarlo de materiales ergonómicos. Mesa, silla, ordenador y otras herramientas que le permitan trabajar cómodo y sin forzar posturas. Así, es recomendable contar con una silla con asiento regulable y giratorio. O, de no ser posible, que al menos tenga un asiento estable y tapizado que facilite la transpiración. Y con un respaldo que permita tener la espalda apoyada todo el tiempo de forma cómoda mientras se trabaja.

El escritorio, por su parte, debe ser amplio para permitir cierta movilidad. Y su superficie debe quedar a la altura de los codos del usuario, de modo que pueda reposarlos con comodidad, sin flexionar la espalda y manteniendo los brazos en un ángulo de 90 grados. La distancia entre el teclado y el borde de la mesa debe ser lo suficientemente amplia como para que deje reposar los antebrazos al completo. En cuanto a la pantalla, tiene que quedar a la altura de los ojos o ligeramente por debajo de estos, para que permita mantener la postura natural del cuello sin forzarlo.

Para evitar la fatiga visual mientras se teletrabaja, es aconsejable situar la pantalla a una distancia mínima de los ojos de 40 centímetros. Y hay que procurar no colocar ninguna fuente de luz externa, como una lámpara, entre los ojos del teletrabajador y la pantalla. Asimismo, la luz natural debe quedar por detrás de la pantalla o en perpendicular a ella, de tal forma que los posibles reflejos o deslumbramientos no obliguen a forzar la vista.

Nutrición equilibrada y ejercicio para el teletrabajo

Por otra parte, el deporte es clave para fortalecer la musculatura y reducir el riesgo de lesión por teletrabajo. Por eso, es aconsejable practicar cualquier tipo de actividad física dentro de las posibilidades de cada persona. Y siempre teniendo en cuenta que no hay que pasarse: forzar al cuerpo cuando no está preparado para asumir un ejercicio intenso también puede provocar lesiones.

Además, el beneficio del deporte va más allá de lo puramente físico. Ya que, al practicarlo, se liberan endorfinas, unas moléculas que provocan una sensación de bienestar de forma natural. Y también ayuda a reducir el estrés y los sentimientos de culpa por estar todo el día sentado.

Para evitar la fatiga física, mental y visual mientras se teletrabaja, es recomendable hacer pausas de 5 o 10 minutos por cada hora de actividad laboral. En esos momentos se puede aprovechar para pasear por la casa, movilizar las extremidades y rotar el cuello para relajarlo. Asimismo, cuando se tenga que atender a una llamada, se recomienda caminar por el espacio disponible mientras se habla.

En cuanto a la alimentación, una buena idea para no descontrolarla es establecer una dieta semanal equilibrada y respetar esa programación. También hay que optar por consumir alimentos saciantes para dificultar la aparición del hambre entre horas, como verduras o frutas. E ingerir productos saludables si la necesidad de comer es inaguantable, en lugar de productos azucarados o procesados.

 ¿El teletrabajo te ha causado problemas de salud?

Si el teletrabajo ya ha causado una lesión o cualquier tipo de problema de salud, la persona que lo padezca debe ponerse en manos de un profesional de la medicina.

En caso de padecer una lesión muscular, el sanitario indicado para diagnosticar y tratar el problema es un fisioterapeuta. En función del alcance del daño, el paciente podría necesitar una o dos sesiones semanales durante varias semanas o meses. Y comenzará a notar las mejorías a partir de la segunda o tercera sesión.

Si se trata de desórdenes alimenticios leves, se recomienda acudir a un nutricionista para establecer una dieta adecuada. En el caso de que esos problemas sean más severos, además del nutricionista, se debe consultar a un psicólogo. Ya que los trastornos alimenticios son afecciones graves de salud mental y deben ser tratadas por un profesional de este ámbito.

En cuanto a la fatiga visual, mareos tras estar delante del ordenador mucho tiempo o dificultad para leer, el profesional adecuado para diagnosticar y tratar el problema será un oftalmólogo.