Problemas de pareja

Vivir en pareja no es fácil y muchas veces se convierte en una pelea constante donde a la mínima de cambio estallan las hostilidades. Generalmente los problemas de pareja provocan mucho sufrimiento a ambas partes, por lo que si no se resuelven a tiempo pueden llegar incluso a la separación. El buen funcionamiento de una relación de pareja supone una enorme fuente para nuestra felicidad, pero en muchas ocasiones, a pesar de haber intentado diversas soluciones, parece que aún se agravan más las dificultades ya existentes y comienzan los rencores mutuos, afectando también a las relaciones sexuales.
  • Necesitario cita previa: Si
  • Duración de la sesion: 60 min
A continuación citamos algunos de problemas que tratamos con las sesiones de terapia de pareja:
  • Infidelidades
  • Celos
  • -Conflictos e interferencias de las respectivas familias
  • -Falta de cuidado y atención de uno hacia el otro
  • -Violencia en la pareja
  • -Violencia de género
  • -Sensación de rutina, aburrimiento, monotonía y falta de motivación en la vida de pereja
  • -Distanciamiento emocional o sensación de perdida del amor
  • -Discusiones continuas en la pareja y falta de entedimiento
  • -Problemas o falta de comunicación en la pareja
  • -Insatisfacción
  • -Disminución del deseo sexual o inexistencia de sexualidad
  • -Trastornos en la sexualidad
  • -Diferencias y desacuerdos en la educación de los hijos
  • -Problemas de infertilidad</l
  • ¿Que es la terapia de pareja?

    El objetivo de una terapia de pareja es analizar detalladamente en qué medida estos problemas os están afectando, limitando y haciéndonos sufrir sin saber cómo afrontarlas y resolverlas.En algunos caso de es debido a una «relación gastada» por culpa de la rutina, en otros casos es debido a que ambas partes se resignan a una posible solución y admiten que las cosas son así y que no hay modo de que cambien, etc..
  • ¿Como es la terapia de pareja?

    La terapia de pareja funciona con sesiones a las que acuden los dos juntos y también sesiones individuales en las que se trabaja por separado ya que soluciona problemas e historias personales que puedan estar influyendo en la pareja.Se trata de tener un tiempo y un lugar para escucharse mutuamente e ir descubriendo qué es lo que puede estar fallando entre ambos, puede servir para comenzar a identificar cuales son los problemas que se han creado en la pareja y el motivo de su aparición. Cada pareja es diferente y por lo tanto necesita un trabajo psicologico personalizado que se establecerá en la primera entrevista y podrá irse modificando según evolucione la terapia.El psicologo nos irá ayudando y guiando durante todo el proceso para volver a tener una relación de pareja saludable.
  • ¿Que aporta el psicologo?

    En primer lugar, es importante aclarar que la función del psicólogo no es señalar responsables ni exigir a una persona que cambie globalmente: El psicólogo busca que la pareja deje de recriminarse asuntos del pasado, pues se trata de un bucle nocivo y contraproducente que no ha servido para solucionar los conflictos de la relación. En este sentido, el psicólogo puede aportar una visión más global y objetiva acerca del conjunto de la relación gracias a sus conocimientos y a su distancia de la relación, involucramiento que, en ocasiones, lleva a interpretaciones erróneas y a pasar por alto los aspectos positivos o intentos de cambio del otro. De esta manera, el profesional funciona como aliado de la relación y no de ningún miembro de la pareja, ya que cada uno filtra desde su marco de referencia, por lo que la mayoría de veces ambos tienen parte de razón y el objetivo es aprender a negociar y a consensuar. En resumen, el psicólogo no se encarga de resolver el problema de forma unilateral sin contar con la opinión de la pareja, sino que la ayuda a abordar sus problemas de acuerdo con los valores de los implicados, fomentando la equidad y el apoyo mutuo, actuando como agente catalizador en la relación.
  • ¿Cuándo ir a terapia de pareja?

    Cualquier pareja puede atravesar un momento de crisis. De hecho, en la mayor parte de casos este distanciamiento afectivo sucede sin que ninguno de los dos sepa cómo evitarlo, ya sea provocado por la rutina, fallos en la comunicación, desacuerdos en las decisiones importantes o la asunción de responsabilidades (p. ej. hijos u otras personas a su cargo). Sea como fuere, cuando existe el amor y los miembros de la pareja desean luchar por la relación, la terapia de pareja es una alternativa para analizar lo que está ocurriendo y obtener nuevas herramientas con las que recuperar el rumbo de la relación.
  • Efectividad terapia de pareja

    Aunque lo más recomendable es acudir al psicólogo cuando existe malestar o insatisfacción en la relación, muchas parejas toman la decisión cuando la situación ya se ha vuelto insostenible. Sin embargo, cuando ambas personas se involucran en el proceso, las probabilidades de éxito son muy elevadas. Concretamente, el porcentaje de éxito en la terapia ronda el 70%, aumentando el porcentaje cuando la pareja decide pedir ayuda tras los dos primeros años de experimentar un deterioro en la relación. No obstante, alrededor del 90% refiere una mejoría en su estado de ánimo tras haber acudido a terapia de pareja.
  • Dificultades para la terapia.

    Un problema emocional individual
    La presencia de un trastorno psicológico como la ansiedad o la depresión puede empeorar la relación de pareja. Por ello, es conveniente trabajar el problema individual y, en caso de necesitarlo, realizar una terapia de pareja de forma paralela al tratamiento individual.
    Problemas de agresividad
    Al igual que ocurre con los problemas emocionales, el problema de pareja puede ser secundario y deberse a las consecuencias de la falta de control de la ira. En este caso, es necesario entrenar en el manejo de impulsos antes de comenzar la terapia de pareja.
    Que un miembro de la pareja no quiera acudir a consulta
    Normalmente, es uno de los dos miembros el que decide buscar ayuda especializada, aunque ambos experimentan el problema. Es fundamental procurar involucrar a la pareja y, en el caso de que ésta no quiera acudir a terapia, evaluar por qué se muestra renuente (p. ej. si considera que es el otro el que debe cambiar o si no cree que el especialista vaya a ser capaz de ayudarle). En el caso de que continúe sin querer acudir a consulta, la terapia individual también puede resultar de utilidad para ambos, pues puede estar centrada en proporcionar herramientas para afrontar los problemas de la relación y las emociones que éstos le generan. Además, la pareja puede decidir acudir a la consulta tras apreciar los cambios en el comportamiento del otro y la mejoría que ello ha supuesto en la relación.
    La existencia de una tercera persona
    Si bien una infidelidad puede ser objeto de trabajo en terapia, la falta de sinceridad con respecto a este tema resulta un inconveniente importante a la hora de comenzar una terapia de pareja. En estos casos, es conveniente que la persona haya tomado una decisión con respecto a la otra relación de manera individual, pudiendo ser apoyado por un profesional.
  • ¿Qué evalúa el psicólogo?.

    Para poder ayudar a solventar los problemas de la relación, el psicólogo ha de averiguar información necesaria para la terapia. Así, algunos de los temas a abordar durante las primeras sesiones serán los siguientes:
    Historia de la relación
    Sirve para conocer la forma de interacción y las expectativas que se tienen respecto a la relación, así como en qué puntos de su vida estaban cuando se conocieron y a qué cosas renunciaron para estar juntos.
    Problemas actuales o no resueltos
    La naturaleza del problema y las circunstancias que lo rodean resultan esenciales para establecer una intervención adecuada.
    Áreas problemáticas
    Algunas de las áreas problemáticas son la gestión de las tareas y de la economía doméstica, las actividades gratificantes comunes (ocio, sexualidad y amistades), las relaciones con la familia política, la educación de los hijos y el cuidado de las mascotas. En este sentido, es importante averiguar el grado de equidad y reciprocidad en la relación.
    Fortalezas y debilidades de la relación
    Conocer los puntos fuertes y débiles es necesario para establecer el tratamiento más adecuado, encaminado a solucionar aquellos puntos que sólo han servido para mantener el problema (p. ej. la falta de ocio en común).
    Comunicación
    Conocer cómo se gestionan las diferencias en la relación resulta esencial para determinar el grado de confianza, complicidad y desgaste de la relación.
    Historia familiar y afectiva
    El modelo de relación entre los padres puede estar influyendo en la relación actual debido a las expectativas interiorizadas. Asimismo, el tipo de apego y la importancia concedida a la familia de origen pueden formar parte del problema actual.
  • ¿Conjuntamente o individual?.

    Aunque las conductas de ambos están interconectadas, es necesario trabajar ciertas cuestiones a nivel individual, pues existen aspectos personales que contribuyen al conflicto. Además, el pudor a verbalizar los miedos y preocupaciones por temor a dañar al otro o a que éste lo utilice en futuros conflictos dificultaría la transparencia del proceso terapéutico. En consecuencia, aquello que se trabaja a nivel individual no debe ser compartido, pues la información descontextualizada puede resultar tendenciosa o reduccionista, lo que iría en detrimento del proceso terapéutico.
  • ¿Como mejorar la relación?

    El psicólogo centra su intervención en corregir aquellos factores que originan y mantienen el problema, trabajando para: Ayudar a identificar y comprender los problemas reales de la relación, así como su origen: La pareja precisa de equilibrio y satisfacción para mantenerse unida.
    Incrementar los intercambios positivos
    Recuperar las actividades gratificantes comunes en pareja y fomentar la atención con el otro, recobrando las muestras de cariño que hicieron posible el enamoramiento.
    Potenciar la comunicación
    Entrenar a la pareja en la comunicación asertiva es esencial para que los mensajes sean comprendidos sin caer en indirectas que sólo generan actitudes defensivas y respuestas negativas.
    Dotar de habilidades de resolución de problemas
    Inculcar la visión de equipo y aprender a negociar resulta esencial para solventar los problemas sin caer en discusiones.
    Fomentar la autocrítica y la gestión emocional
    Identificar las expectativas y creencias sobre el otro, así como alcanzar el equilibrio en la pareja sin rebasar los límites.
    Potenciar la aceptación y empatía hacia la pareja
    Permitir a la otra persona mostrarse tal y como es, siendo tolerante y teniendo en cuenta el punto de vista del otro.
    Mejorar las relaciones sexuales
    Con el paso del tiempo, la rutina y las discusiones pueden mermar el deseo sexual, lo que unido a la discordancia en los gustos y frecuencia, así como a la inseguridad que ha podido desarrollar alguno de los miembros, puede haber terminado generando insatisfacción y poco deseo sexual.
    Cuidar la propia individualidad
    Esto servirá para desprenderse de las conductas de dependencia emocional que terminan ahogando al otro. Además, el crecimiento personal redunda en el estado anímico y, por consiguiente, en la relación de pareja.
    Mejorar la relación con la familia de origen
    Aprender a integrar los distintos sistemas familiares puede resultar una tarea complicada, especialmente cuando no se han establecido límites claros entre ambas familias.
    Sanar las heridas de la relación
    Mejorando la confianza, el apoyo y el equilibrio.
  • Gestionar un divorcio

    Existen ciertas circunstancias en las que el divorcio es la solución más apropiada para ambos miembros, por ejemplo, cuando la relación resulta destructiva, uno no acepta su parte de responsabilidad, existen unos intereses vitales irreconciliables o cuando el amor y la visión positiva del otro es irrecuperable. En estos casos, muchas parejas se encuentran desorientadas y sus dudas sobre cómo oficializar el proceso de ruptura del núcleo familiar les genera un gran malestar y angustia. Para facilitar la normalidad del proceso y la necesaria comunicación entre la expareja con respecto al cuidado de los hijos y los problemas asociados (p. ej. desacuerdos en la crianza),puede ser de gran utilidad acudir a un profesional que proporcione objetividad y ayude a gestionar el proceso de ruptura y solventar los posibles conflictos.
  • Separación Vs relación

    En este caso, la terapia de pareja tiene como objetivo establecer una base sólida sobre la que asentar los nuevos cimientos de la relación, ayudando a ambos a reparar el daño emocional previo y las emociones enquistadas. Además, es prioritario que la pareja comprenda el origen de sus problemas previos para ponerles una solución, evitando caer en dinámicas previas como los reproches y los silencios.
  • Precio de la terapia de pareja

    Las sesiones duran normalmente una hora y su coste es de 50 Euros. Al principio, lo habitual es acudir a una sesión por semana e ir distanciando las sesiones conforme va avanzando el proceso, a fin de percibir mejor los cambios y garantizar la continuidad de los resultados. Respecto a la duración total de la terapia de pareja, ésta depende de la naturaleza del propio problema y del tiempo que éste lleve instaurado, así como de la adherencia al tratamiento. No obstante, cuando existe implicación en la terapia, ésta suele durar seis meses.
Ver horarios

Pedir cita

Horarios

De lunes a viernes

Mañanas: de 9:30 a 14:00
Tardes: de 16:30 a 20:00

Sábados

Mañanas: de 10:00 a 13:00

Sociedades concertadas