Síntomas de migraña y Jaqueca

Migraña y Jaqueca

Son dos términos sinónimos, para designar una misma enfermedad , son episodios que se caracterizan por presentar un dolor pulsátil intenso o una sensación de latido en la cabeza, generalmente de un solo lado . Suele estar acompañada por náuseas, vómitos y una sensibilidad extrema a la luz o al ruido, pueden generar mucho dolor durante horas o días, y pueden ser tan intensos que causan un dolor incapacitante.

Algunas personas presentan, síntomas de advertencia que se conocen como “aura” y que avisan que se va a iniciar el episodio, adoptan la forma de alteraciones visuales, cambios en la percepción de los olores, hormigueos, etc.

Por lo general, las migrañas comienzan en la niñez, la adolescencia o al comienzo de la adultez.

¿Cuáles son las causas de la migraña y jaqueca

La causa de la migraña es desconocida. Últimamente se ha avanzado mucho en el conocimiento del mecanismo del episodio de dolor que la caracteriza y se sabe que, en general, hay una alteración de base, en los vasos del cerebro, en la que predominan la inflamación y la dilatación y que ello llevaría al desencadenamiento del dolor, recuperándose posteriormente.

También es conocido que dicho episodio se puede desencadenar o agravar por una serie de factores del siguiente modo:
  1. Psicológicos: Estrés, angustia, conflictos, etc.
  2. Hormonales: Menstruación, anticonceptivos, etc.
  3. Alimentarios: Queso curado, alimentos salados, procesados, ciclamato, aspartamo chocolate.
  4. Bebidas como el vino y las bebidas con alto contenido en cafeína.
  5. Fármacos: Preparados con cafeína, descongestivos nasales, etc.
  6. Estimulación sensorial. Las luces brillantes y el brillo del sol , los sonidos fuertes, Los olores fuertes, como el perfume, los diluyentes de pinturas, el humo ambiental del tabaco, entre otros, pueden desencadenar migrañas en algunas personas.
  7. Cambios en el patrón de las horas de sueño.

¿Cómo se pueden prevenir los episodios de dolor?

Hasta hace poco tiempo, los expertos recomendaban evitar los desencadenantes comunes para las migrañas. Algunos desencadenantes no pueden evitarse, y evitarlos no siempre es efectivo. Pero algunos de estos cambios en estilo de vida y en estrategias de afrontamiento pueden ayudar a reducir el número de migrañas:
  1. Aprender qué alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes para poder evitarlos.
  2. Crear un horario diario consistente. Establecer una rutina diaria con patrones regulares de sueño y comidas regulares. Además, tratar de controlar el estrés.
  3. Hacer ejercicio en forma regular. El ejercicio aeróbico regular reduce la tensión y puede ayudar a prevenir las migrañas.
  4. Seguir un ritmo de vida metódico y relajado.
  5. Consultar con el médico cualquier variación en la presentación de los episodios.
  6. ¿Cuál es el tratamiento de la migraña y jaqueca?

    Aunque todas las migrañas están asociadas con el dolor, difieren en su severidad y su frecuencia. Por ello es necesario que el medico instaure un tratamiento a medida que atienda las necesidades individuales de cada paciente. La medicación intensa es empleada para tratar cefaleas determinadas y deben usarse rápidamente en la fase inicial. En ocasiones también son efectivas para la reducción de otros síntomas como las náuseas, vómitos o la sensibilidad al ruido o la luz. Las terapias preventivas deben ser empleadas de forma diaria para prevenir las crisis o reducir su frecuencia y severidad. Dentro de estas terapias se encuentran las farmacológicas y las no farmacológicas, como las terapias físicas y de comportamiento.

    Consejos para una vida más confortable

    1. Los episodios de dolor de la migraña son todos ellos controlables con tratamiento específico, si se sigue un patrón de administración correcto.
    2. Esta enfermedad suele remitir (y no se presentan episodios ulteriores o muy raramente) en la post-menopausia o a partir de los 45-50 años.
    3. Es fundamental identificar que alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes en cada persona para poder evitarlos.
    4. No hay datos suficientes para hacer recomendaciones dietéticas específicas y sólo son de aplicación aquellas restricciones alimenticias que el enfermo estime oportunas.
    5. Hay que evitar cambios en el patrón de sueño.
    6. Es conveniente seguir un ritmo de vida ordenado y relajado.
    7. Es indicación para consultar con el médico cualquier variación en la presentación de los episodios o cambios en el tipo de dolo.

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